RedLACME aborda los desafíos de empleo y formación para ampliar la participación femenina en el sector energético regional

Durante la XI Semana de la Energía de OLACDE, representantes de las asociaciones de Chile, Argentina, Uruguay y República Dominicana compartieron experiencias y propuestas para vincular las nuevas demandas laborales de la industria con mayores oportunidades de desarrollo profesional para las mujeres.

Las asociaciones fundadoras de la Red Latinoamericana y Caribeña de Mujeres en Energía (RedLACME) participaron en el panel “Género y Energía”, realizado durante la XI Semana de la Energía de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), donde abordaron los desafíos de capital humano, reconversión laboral y participación femenina frente a las transformaciones tecnológicas del sector.

La conversación reunió perspectivas de Argentina, Uruguay, Chile y República Dominicana, con especial atención a las competencias que demandará la industria y las condiciones necesarias para que más mujeres puedan acceder a empleos de calidad, permanecer en ellos y desarrollar sus trayectorias profesionales.

Desde Argentina, Luciana Tapia, representante de AMES, destacó la necesidad de adaptar los sistemas de formación y las prácticas empresariales a las expectativas de las nuevas generaciones, integrando competencias técnicas, digitales e interpersonales que contribuyan a atraer y retener talento.

Por su parte, Erika, representante de AUME Uruguay, abordó las oportunidades de reconversión laboral vinculadas a la electromovilidad y otras especialidades emergentes. A partir de experiencias desarrolladas en su país, relevó la importancia de conectar la capacitación con empleos concretos, considerar las distintas realidades territoriales e incorporar medidas de corresponsabilidad en los cuidados.

En representación de Chile, Pía Suárez, presidenta de RedLACME y AME Chile, planteó que ampliar la participación femenina requiere actuar sobre toda la trayectoria laboral: desde la formación y el acceso a ocupaciones técnicas y operativas hasta las condiciones de permanencia y progresión profesional. Asimismo, enfatizó que estos desafíos deben involucrar al conjunto de la industria, mediante compromisos empresariales y políticas que permitan compatibilizar el desarrollo de carrera con las responsabilidades de cuidado.

El panel fue moderado por Paula Pimentel, representante de MER-RD, quien condujo el diálogo en torno a la relación entre productividad, transformación tecnológica y empleo, destacando la importancia de preparar y conservar las capacidades profesionales que necesitará el sector energético en los próximos años.

Cooperación regional para conectar capacidades y oportunidades

La sesión contó también con representantes de Bolivia, el Banco Mundial y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), quienes aportaron perspectivas sobre innovación, formación especializada y colaboración entre gobiernos, empresas, instituciones académicas y sociedad civil.

Uno de los principales consensos fue que la capacitación, por sí sola, no basta para cerrar las brechas de género. Su impacto depende también de las oportunidades de contratación, las condiciones laborales y las posibilidades de desarrollo que ofrezcan las organizaciones.

En este contexto, RedLACME destacó el papel de las asociaciones nacionales para identificar barreras, compartir experiencias y contribuir a una agenda regional que responda tanto a las necesidades de talento de la industria como a las realidades de las mujeres en cada país.

La participación conjunta de sus organizaciones fundadoras permitió proyectar este trabajo hacia uno de los desafíos centrales de la transformación energética en América Latina y el Caribe: vincular la formación y el desarrollo de nuevas capacidades con oportunidades efectivas de empleo y crecimiento profesional para las mujeres.

Durante la XI Semana de la Energía de OLACDE, representantes de las asociaciones de Chile, Argentina, Uruguay y República Dominicana compartieron experiencias y propuestas para vincular las nuevas demandas laborales de la industria con mayores oportunidades de desarrollo profesional para las mujeres.